Himno
Oficial de la Iglesia Metodista de México, A.R.
Autor
de la letra: José Trinidad Ramírez
Distinguido Pastor metodista, miembro de la primera generación
de bachilleres del Seminario Evangélico Unido, en 1928;
destacado exponente del arte literario, elocuente y servicial.
En coordinación con el Dr. Vicente Mendoza, dirigió
por más de ocho años "El Evangelista Mexicano",
periódico oficial de la Iglesia Metodista de México,
y fue comisionado para escribir la Historia del Metodismo
en México. Fue Pastor Titular de la congregación
"El Mesías", de Balderas 47, durante los
años que van de 1932 a 1934.
Autor de la música: Manuel Figueroa Montoya
Fue un miembro fiel de la Congregación "El Mesías",
de Balderas 47. Antes de que se organizara formalmente el
coro de la Iglesia, en la década de los treintas, el
Profr. Figueroa dirigió el grupo durante varios años,
mismo que en 1939 el maestro Miguel C. Meza tomara en sus
manos para dar lugar al Coro "Jorge Fededeo Haendel".
Fue además, organista de nuestro templo por más
de veinte años.
Breve
reseña histórica del Himno Oficial
En el año de 1938, el Pastor Sixto Ávila, Superintendente
General de la Iglesia Metodista de México (en ese entonces
así se denominaba a nuestra máxima autoridad
eclesial en la República Mexicana), lanzó una
convocatoria para seleccionar el himno, en ocasión
de celebrarse el Segundo Centenario de la Conversión
de Juan Wesley.
En
primer término se cumplió la fase dedicada a
escoger la poesía; el jurado estuvo integrado por Victoriano
D. Báez, Vicente Mendoza y A. R. López. De las
seis composiciones que concursaron, se eligió a la
amparada por el pseudónimo "Ánimas Egregias",
cuyo autor era José Trinidad Ramírez. Además,
se otorgó mención honorífica a la composición
que, bajo la rúbrica "Ariel" presentó
el Profr. Salvador Waller Huesca y que, a juicio del mismo
jurado, ocupó el segundo lugar
Para
la fase de musicalización, el correspondiente jurado
quedó constituido por la Sra. G. C. de Hauser, el Profr.
Gonzalo Báez Camargo y el Profr. Juan Díaz Galindo.
Después de analizar las partituras presentadas por
los músicos metodistas mexicanos de la época,
estos hermanos dieron su voto en favor de la composición
enviada por Manuel Figueroa Montoya, de la Iglesia de Balderas.
El
poema, de metro alejandrino y coro decasílabo, bellamente
musicalizado, fue adoptado como "Himno del Metodismo"
para esa bicentenaria celebración.
La
tercera estrofa del numen original decía así:
3. En este aniversario, la Iglesia canta ufana
los triunfos alcanzados en nombre de Jesús,
por el amor unidas a las razas hermanas
bajo la enseña augusta del árbol de la cruz.
Sin
embargo, con el paso de los años fue suprimida y cuarta
estrofa pasó a ser la tercera y última, para
conformar así el "Himno Oficial de la Iglesia
Metodista de México".
Profr.
Carlos Suárez, 1993
El
Eco de Mil Voces Letra:
José Trinidad Ramírez
Música: Miguel Figueroa Montoya
1.-
El eco de mil voces sonoro se levanta
Llenando con su acento la comba sideral
El alma agradecida con regocijo canta
Su más vibrante estrofa al Padre Celestial.
CORO:
Ante el trono de Dios elevemos
Nuestras preces fervientes de amor
A su nombre inmortal consagremos
Dulces himnos de grato loor.
2.-
Iglesia Metodista celebra la victoria
De aquel "calor extraño" que Juan Wesley
sintió
De sus egregios hechos ensalza la memoria
Esposa pura y santa que Cristo redimió.
3.-
El mundo es la parroquia del pueblo metodista
Regiones del Oriente, de Ocaso, de Aquilón:
La Patria Mexicana es su mejor conquista
Su más preciada joya, el mundo de Colón.